Encarni soy yo.

Vino a verme. Sus ojos negros como puños contra sí misma escondían más de lo que nadie podría ver. Sentí que era una niña que se había hecho mayor sin acabar de entender el mundo en el que vivimos. En su realidad la amistad, el gozo, el amor, eran asuntos que no encajaban en un mundo desierto de calidez. La soledad se quedó en su corazón a vivir, oculto bajo una manta de cariño a los seres maravillosos que la han acompañado siempre. Su lógica, su mala leche, su voz ronca, y sus deliciosos abrazos se condensaron en la pequeña, pequeñísima hora que dedicamos a adentrarnos en su mar. En su mar adentro. En ese que te posee, en ese que te mata.

Hoy alguien que la quería bien me dice que se ha muerto. Hoy releo que comunicar es lo suyo. Que lo de que está peor es por un tiempo. A mí me ha comunicado mucho. Mucho más de lo que aquel día en el que le ayudé podía yo suponer. Yo cobré en abrazos. Ella cobra ahora con esta verdad: todos somos Encarni

Venimos a esta vida sin entender muy bien por qué nos quitan el juguete de la boca, o por qué tenemos hambre. Y nos vamos sin terminar de comprender por qué nos alejamos del amor con tanta facilidad como con la que aparece.

Yo voy a honrar su memoria devolviendo al banco general del amor, del que todos participamos, una buena dosis. Pienso girarme, buscar a mi esposa y a mi hijo, y a darles todo cuanto mi vida pueda dar. Para siempre. Sin fronteras, sin paliativos, con la perspectiva de su partida.

Gracias por tu lección, pequeña gran niña. Ahora viaja y encuentra una existencia llena de aquello que todavía no tenemos. Hoy soy tú, y tú eres re-encarnación.

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7 Comentarios

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Paqui Vicente
27 julio 2011 en 16:17

Precioso homenaje, Juanma. Hoy yo también me siento un poco Encarni.

Virtu Pi
27 julio 2011 en 17:44

Te quiero mucho Juanma, aunque eso ya lo sabes. Y ella también, estoy segura. Has sabido captar perfectamente su esencia. Ella ocultaba tanto como mostraba, si realmente lo querías ver. Mi prima, mi amiga, mi hermana. Besos

Marisa
3 agosto 2011 en 11:10

Amén.

Meri Jeins
22 agosto 2011 en 7:33

Lo cierto es que Encarni ha sido un ejemplo de fortaleza, superación y ganas de vivir, antes y durante su enfermedad, que la ha hecho tan especial para todos los que hemos tenido la suerte de conocerla y que ahora hace que su recuerdo sea imborrable trayendo a la vez sonrisas y lágrimas, porque, a pesar del dolor de su ausencia, es inevitable sonreír al recordarla…

Ana carolina
22 agosto 2011 en 20:53

Querido Juanma , soy amiga de encarni y creo que has Sabido encontrar su esencia, tu en una hora yo en un año y otros en veinte que mas da… Nunca la olvidaremos .

Jose luis Vidal Jimenez
1 septiembre 2011 en 15:31

Precioso , en su memoria

ALEX
4 diciembre 2011 en 16:38

No pasa un día sin que nos acordemos de ti, con alegría, como tu querías! Un beso

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