14N: reiré el último

Si puedes, lee hasta el final. Puede no ser lo que parece. Nada lo es.

Me cuentan hoy que un socarrón de voz rasgada y muy poca vergüenza ha pasado la mañana frente a la tv, riendo. Pasta le sobra, pero buena madera, le falta. Exprimió a su propia empresa permitiéndose un coche de lujo y cenas con final feliz para él y sus clientes. Otros proveedores nunca accedían a las cerradas cuentas. Qué raro.

Claro, así le iba de bien. Las moscas nunca faltaron alrededor de sus ser-vicios. Un equilibrio ecológico sostenible.

Cuando llegó la ola crisis provocada por otros como ellos, pero más grandes, hicieron chistes mientras aprovechaban la ecuación que venía de los bancos para bajar sueldos y mandar al paro a todo el que podían. El paraíso de la contratación a precio de esclavo les iba a dar otra vez para coches y cenas, que todo baja.

Postre, carajillo y risas con mal aliento:

– Pero Pepe, macho, ¿qué haces todavía con todos estos?
– Estoy ahí a ver si me los quito de encima…
– Tengo una becaria de 300 euros que además te la… (risas)
– Que venga mañana a verme

Extraño convencimiento el de que la felicidad llega así.

Hoy Pepe mira la tele y se parte con la manifestación. Miles de personas le mandan un mensaje: “estamos jodidos”. Lo oye en su mente perversa con tono reivindicativo y multitudinario “está-mos-jodidos”. Piensa al mismo ritmo (no sin razón): “protesta un rato – y te contrato más barato”. Hablando en plata, es el puño alzado de los fusilados. En el arte de la guerra, protestar es rendirse.

Me dice una muchacha ayer: “no haré huelga, que no me lo puedo permitir por lo que me quitan”. Un sinsentido no poder protestar porque no te lo permite el motivo. Esto no funciona así.

Hoy, 14 de noviembre, se cumplen 88 años desde que Radio Barcelona, la EAJ-1, lanzó al aire sus primeras emisiones regulares, siendo pionera en España. Pionera. Me gusta esa palabra.

Recuerdo mi primer trabajo justo allí. En 1986, por 50.000 pesetas al mes (300 euros) pasaba la noche entera poniendo discos y quedándome dormido con el de Leticia Sabater a las cuatro de la madrugada. Me despertaba la aguja rozando la etiqueta del vinilo.

Hoy pienso en aquellos pioneros que se lanzaban en aventuras como montar una radio. Muchos lo hemos hecho. Creo ver ahí la mejor forma de protestar contra Pepe y sus moscas: acabando con ellos.

No es fácil, pero lucharé con iniciativa para hacer mejor trabajo que él, inteligencia para arrebatarle el mercado (que no tiene regulación social) y toda la honestidad que nos permita el poder estar orgullosos de nuestra labor como emprendedores.

Pepe, te quedan dos días. Yo reiré el último. Siempre me pasa.

Me voy a la radio andando.

2 Comentarios

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Patricia
14 noviembre 2012 en 23:13

Amén!
Carne de cañón, becaria de profesión por que la formación que tengo no dio para más. Decir 300 euros es decir que PEPE y sus moscas es espléndido, hasta lo que sé las GRACIAS es el mayor de los sueldos de algunos que soñamos. AH! lo olvidaba, las gracias y tú currículum, cuidado que esto es muy valioso y te ayudará a tener una nueva plaza algo menos precaria que la anterior. Así funciona la confianza en esto de heredar conocimiento de los grandes, ya casi resulta imposible a veces…Ojalá y el día dos después de la desaparición de Pepe, salga el sol por donde quiera.

Andaluza con acento y sin acento, así el medio quiera…Eso sí, siempre en primera línea de combate.

Laura
15 noviembre 2012 en 11:54

Creo que ayer también salieron a la calle muchos emprendedores. La huelga en sí, en el sistema actual no tiene sentido, la gente tiene demasiado miedo de para de verdad un país y obligar a un gobierno a rectificar. Empeñarse en ello es de ciegos y poco listos. Pero estoy de acuerdo con algo que dices, se desmorona el sistema que ha mantenido a algunos abusones en el poder, se desmorona y parece que no ven la caída…

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